
Si nos sentimos orgullosos de poseer el don de la inteligencia, usémoslo para responder a estas dos preguntas. Y si entonces la respuesta nos satisface y somos capaces de verlo con empatía, entonces podremos vivir con la conciencia tranquila, buscando nuestra felicidad y la de los seres que queremos y tenemos alrededor.
Pensábamos haber
estado allí para hablar ante el alcalde y los concejales, pero la ley no
permite hablar en el pleno a niños de menos de 14 años. Así, Sara, una niña de
14 años y embajadora de El Cuarto Hocico, será la voz de nuestras palabras.
Esta es la carta que se leerá mañana en el Ayuntamiento de Zaragoza para
convencer a todos de que el circo con animales que viene siempre a Zaragoza no
es la mejor opción para una ciudad que quiere ser bandera en el respeto al
medio:
Querido Ayuntamiento de Zaragoza:
Soy Sara y
tengo 14 años. Os escribo como embajadora y en nombre de El Cuarto Hocico, una
protectora virtual de animales dirigida por niños, y en nombre de los cientos
de niños que nos siguen. Los niños de El Cuarto Hocico querían haber estado aquí
con vosotros y con el alcalde y contaros esto en persona, pero la ley a veces
no deja que escuchéis a los niños. Así, han decidido ente todos escribiros esta
carta para que yo os la lea y sepáis nuestra opinión, de ellos y de los cientos
de niños que seguimos con esperanza este proyecto. Esa opinión debería ser
importante en cosas como ésta. Y yo, como embajadora de esos niños, os hago
llegar estas palabras:
Nos encargamos
de que todas las personas sepan lo que sienten los animales, intentamos el
respeto animal y no queremos el maltrato ni el abandono.
Ya sabemos que
vosotros pensáis en el bien de la ciudad, y que traéis muchas actividades para
que todos los niños se lo pasen muy bien, pero a veces habéis traído el circo y
a lo mejor no es tan divertido como parece.
Os vamos a hablar sobre el circo y qué
secretos tiene:
El circo es un
espectáculo en el que hay animales, payasos, magos y muchas más cosas ¿Pero
sabéis el secreto del circo?: Que los animales que están ahí sufren cada día,
porque les pegan. Les pegan con látigos, patadas o puñetazos; con todo lo que
pillan. Y ahora, imaginad que os quitan de vuestro hogar, donde estabais con
vuestra familia y os meten en una jaula y os obligan a hacer cosas que vosotros
no queréis. El circo del Sol, por ejemplo, es un circo sin animales, y hace 15
espectáculos y en ninguno de esos ha salido ni un solo animal. Y es un circo
muy famoso.
Cada vez son
más los países que han prohibido los circos con animales, como Chile,
Argentina, Finlandia… Porque no hace falta que los animales sufran para que
nosotros nos lo pasemos bien. Por eso os escribimos esta carta, para que en
Zaragoza prohíban los circos con animales y que haya circos sin animales. Sería
mejor un circo de payasos, o de malabaristas, o de magia, porque cuando
nosotros vamos al circo, luego los pobres animales se quedan encerrados en sus
jaulas y no vuelven a casa. Nosotros, sí. Y no nos gustaría ir al circo para
ver a un animal montando en bici o a un león que hace caso a un señor que le
amenaza en una jaula. Ese señor no es más fuerte que el león, aunque se crea
que lo tiene dominado. No les admiramos más porque los animales hagan obligados
cosas sorprendentes. Les admiraríamos más como personas si les dejaran libres
en un lugar bueno para ellos. Los animales te ayudan a sentirte mejor, ayudan a
gente que tiene problemas y les hacen terapias para que se curen, pero no nos
sentimos mejor si les vemos hacer cosas que no harían si no se les obligan Los
tigres son animales que están en la jungla, y los capturan y les obligan a
saltar por un aro de fuego. A los tigres no les gusta saltar por ese aro, y a
nosotros tampoco nos gustaría. Porque los animales tiene sentimientos como
nosotros. También hay osos polares que tienen que estar en su clima, en el Polo
Norte. Entonces, les capturan y les meten en una jaula. Y a los osos, como a
otros animales, no debemos quitarles de su hábitat porque si no se morirán.
Tienen que estar con su familia. A nosotros no nos gustaría que nos quitaran de
nuestra familia. Pues a ellos, tampoco. Hay que tenerles respeto y admiración,
porque son grandes y bonitos. Esos animales pueden con nosotros, pero como
tienen tanto miedo no se atreven a atacarnos. Por eso decimos que son mejor los
circos sin animales que con animales.
Pensamos que
los animales no tienen nada. Pero en realidad también tienen una familia, como
nosotros. Y también pensamos que son los protagonistas del circo, pero creo que
los protagonistas deberían ser las personas, y no los pobres animales.
Por favor,
necesitamos que nos escuchéis para que no venga más el circo con animales a
Zaragoza ni a otros sitios. Somos niños y nos gusta el circo, pero no ese
circo.
Sabemos que
vosotros también queréis un mundo mejor. Si hicierais este favor tan grande
todos nosotros y los animales os daríamos un abrazo gigantesco.
Ahora me
despido y espero, esperamos que en Zaragoza ya no hagan circos con animales.