Muchas veces flotamos río abajo en las aguas de la inercia y no nos paramos a pensar en lo que sucede a nuestro alrededor. Todo lo resumimos a contemplar nuestro mundo con ojos de consumidores natos, y nos limitamos a etiquetarlo según nos lo podamos permitir o no. Lamentablemente, rara vez miramos a los seres que comparten el mundo con nosotros con la lente de la empatía. Poco cuesta, os lo aseguro, el imaginarse ocho, diez horas metidos en una urna de cristal sin poder salir ¿Os paráis un momento y lo pensáis? ¿Aguantaríais un solo minuto en esa tortura?
Traducción del vídeo: "El 95% de las tiendas de animales compran sus cachorros en granjas de animales preparadas para tal fin. Luego, te los venden a ti. Puedes ayudar a romper el negocio de los cachorritos. No compres animales en las tiendas".
"Los animales no sienten", dirán unos: nosotros somos animales, os recordamos. "Si sacas buenas notas te lo compraré", dirán otros... ¿Para eso sirve la educación, para saltar la barrera de una nota y alimentar la parte más insensible del ser humano?
Traducción del vídeo: "El 95% de las tiendas de animales compran sus cachorros en granjas de animales preparadas para tal fin. Luego, te los venden a ti. Puedes ayudar a romper el negocio de los cachorritos. No compres animales en las tiendas".
"Los animales no sienten", dirán unos: nosotros somos animales, os recordamos. "Si sacas buenas notas te lo compraré", dirán otros... ¿Para eso sirve la educación, para saltar la barrera de una nota y alimentar la parte más insensible del ser humano?
Paseamos por los pasillos de los centros comerciales y por norma nos encontramos a un grupo de personas pegadas a un cristal. Allí sin duda, al otro lado de esa barrera, habrá unos animales encerrados y expuestos como PRODUCTOS ¿Cuán insensible es el ser humano? ¿Qué torpeza la nuestra que no sabemos distinguir entre una cosa y un ser vivo? ¿Podrá enseñarse eso en las escuelas?
Comencemos, de una vez, a cambiar las cosas. Empecemos por quitarnos la venda de los ojos y mirar a nuestro alrededor. Cuando descubrimos las cosas que están mal es cuando podemos entrar en acción. Digamos: ¡Esto es lo que sucede, esto es lo que está mal, esto es lo que vamos a cambiar!
Luchemos todos por abolir esta práctica cruenta y que convierte a padres y niños en cómplices ignorantes del comercio de gente sin escrúpulos. Imaginad la diferencia entre animar esa práctica o salvar una vida de un animal que fue abandonado por más gente sin sentimientos ¿Cómo os sentís mejor? Pues adelante.
Luchemos todos por abolir esta práctica cruenta y que convierte a padres y niños en cómplices ignorantes del comercio de gente sin escrúpulos. Imaginad la diferencia entre animar esa práctica o salvar una vida de un animal que fue abandonado por más gente sin sentimientos ¿Cómo os sentís mejor? Pues adelante.
Gracias, Laia.
EL CUARTO HOCICO
EL CUARTO HOCICO







































